jueves, 10 de septiembre de 2009

Cómo identificar la obesidad.

¿Qué es la obesidad?

Es una enfermedad donde las reservas naturales de energía almacenadas en el tejido adiposo, aumentan hasta un punto donde hay riesgos para tu salud. Se identifica por un aumento en el índice de masa corporal o IMC. Es conocido por el riesgo de contraer enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cáncer. Es una enfermedad con origen multifactorial, es decir: genético, ambiental, psicológico entre otros observándose la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo e hipertrofia general del tejido adiposo.

La obesidad no distingue color de piel, edad, nivel socioeconómico, sexo o situación geográfica. Antes se consideraba un signo de buena salud, sin embargo ahora se sabe que la obesidad tiene múltiples consecuencias negativas. Actualmente se confirmó que genera padecimientos cardiovasculares, dermatológicos, gastrointestinales, diabéticos, osteoarticulares, etc. Aunque la obesidad es una condición clínica, se ha convertido en un problema de salud pública que va en aumento. Médicos en el mundo alertan sobre el aumento de casos particularmente cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, apnea del sueño y osteoartritis.

Cómo se clasifica la Obesidad.

Según el origen de la obesidad, ésta se clasifica en los siguientes tipos:

1. Obesidad exógena: La obesidad debida a una alimentación excesiva.
2. Obesidad endógena: La que tiene por causa alteraciones metabólicas.

Dentro de las causas endógenas se habla de obesidad endocrina, que se liga a una disfunción de alguna glándula endocrina, como la tiroides. Se subdivide en la Obesidad hipotiroidea y la Obesidad gonadal. No obstante, los adipocitos están aumentados de tamaño por acción de los ácidos grasos libres que penetran a éstos y por un proceso de esterificación se convierten de nuevo en triglicéridos. El origen está implicado en diferentes factores, muchos de los cuales todavía no se conocen muy bien. Los genes, el ambiente, el sedentarismo, son condicionantes básicas que están implicadas en la génesis de la obesidad así como los casos producidos por medicación o por distintas enfermedades.

El índice de masa corporal

El primer paso para saber si tienes obesidad o no, es conocer tu índice de masa corporal que se obtiene haciendo un cálculo entre tu estatura y tu peso, elevado al cuadrado. El IMC (índice de masa corporal) es un método simple y ampliamente usado para estimar la proporción de grasa corporal. Fue desarrollado por el estadístico y antropometrista belga Adolphe Quetelet. La definición actual acordada en 1997 y publicada en el 2000 establece los siguientes valores: IMC menos de 18,5 es por debajo del peso normal. Una tabla práctica define el IMC:


* IMC de 18,5-24,9 es peso normal.
* IMC de 25,0-29,9 es sobrepeso.
* IMC de 30,0-39,9 es obesidad.
* IMC de 40,0 o mayor y es obesidad severa (o mórbida).
* IMC de 35,0 o mayor en la presencia de al menos una otra morbilidad

En un criterio clínico, los médicos toman en cuenta la raza, la etnia, la masa magra (musculatura), edad, sexo y otros factores los cuales pueden variar la interpretación del índice de masa corporal. Por esto el IMC sobreestima la grasa corporal en personas muy musculosas y la grasa corporal puede ser subestimada en personas que han perdido masa corporal (por ejemplo personas ancianas). La obesidad leve no necesariamente es un factor de riesgo cardiovascular y por lo tanto el IMC no puede ser usado como un único predictor clínico y epidemiológico.

Circunferencia de cintura


La circunferencia de una cintura absoluta es de 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres o el índice cintura-cadera es de 0,9 para hombres y 0,85 para mujeres. Estas medidas son usadas como criterio para la obesidad central, o con aspecto de “manzana” dado que contempla pecho, tronco y caderas.

Grasa corporal

Una vía alternativa es medir el porcentaje de grasa corporal. Médicos y científicos generalmente están de acuerdo en que un hombre con más del 25% de grasa corporal y una mujer con más de 30% de grasa corporal, estarían en condición de obesidad.

Tratamiento

Es necesario tratar simultáneamente las enfermedades originadas por obesidad, si existen. A partir de aquí se debe buscar un equilibrio, mediante la dieta. Una vez alcanzado el peso ideal, se debe trabajar en mantenerlo con un adecuado programa de ejercicios y alimentación que sobre todo permitan no volver a recuperar la grasa y el peso perdido.

El principal tratamiento para la obesidad, es reducir la grasa corporal comiendo menos calorías y ejercitándose más. El principal beneficio del ejercicio es que incrementa la fuerza de los músculos, los tendones y los ligamentos. Los programas de dieta y ejercicios producen una pérdida de peso promedio de aproximadamente 8% del total de la masa corporal (excluyendo los pacientes que abandonaron el programa). No todos los que hacen dieta están satisfechos con estos resultados, pero una pérdida de masa corporal tan pequeña como 5% puede representar grandes beneficios en la salud.

Es mucho más difícil tratar de mantener la grasa corporal fuera de tu cuerpo. Un alto porcentaje de pacientes que perdieron peso mediante la dieta, vuelven a ganar todo el peso entre dos y cinco años. Pero el organismo tiene sistemas que mantienen su homeostasis a cierto nivel, incluyendo el peso corporal, por lo tanto mantener el peso perdido generalmente requiere hacer ejercicios y comer adecuadamente como parte de un nuevo estilo de vida de las personas, por el resto de sus vidas. Ciertos nutrientes, son supresores naturales del apetito que permite "resetear" el nivel establecido del peso corporal.

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